Redacción periodística: La crónica

jueves, 21 de enero de 2010

Hasta mediados del siglo pasado, cuando el periodismo recibió un importante impulso de modernidad, los periodistas se definían así mismos como “cronistas”, y a sus informaciones les daban nombre de “crónicas”.

La crónica es el antecedente directo del periodismo actual. Es el relato pormenorizado, secuencial y oportuno de los acontecimientos de interés colectivo. Se ocupa fundamentalmente de narrar cómo sucedió un determinado hecho; recrea la atmósfera en que se producen los sucesos públicos.

Las características de la crónica pueden desglosarse así:

a) Relato: Se pretende hacer historia de un suceso. Por “hacer historia” en términos periodísticos entiéndase la exposición en orden cronológico de cada uno de los momentos y elementos que hacen importante un acontecimiento.
Para que tenga valor periodístico es necesario que la crónica aborde un hecho real. La historia del hecho debe ser lo más completa posible; no debe faltar en ella ningún dato que merezca ser consignado.

b) Público: Por ser destinado al público en general, la crónica debe escribirse con lenguaje claro y sencillo, comprensible para el común de los lectores.

c) Oportuno: El relato debe ofrecerse en el momento preciso, cuando acaba de ocurrir si se trata, como sucede generalmente, con un hecho de actualidad.

d) Cómo sucedió: En el desarrollo de la crónica se responde a las interrogantes periodísticas (qué, quién, cómo, cuándo, dónde y por qué) pero, a diferencia de la noticia, cuya función primordial es responder qué pasó, la crónica se sustenta particularmente en el cómo.

La crónica es una de las más literarias expresiones periodísticas: describe a los personajes desde muy distintos ángulos y emplea recursos dramáticos para “prender” al lector. Por el empleo de juicios a cargo del cronista se distinguen tres clases de crónica:

• Crónica informativa: que se limita a informar del suceso sin emitir juicios de valor.

• Crónica opinativa: que intercala comentarios y acotaciones del cronista.

• Crónica interpretativa: que hace interpretaciones y emite juicios acerca del hecho en general o de sus elementos sustanciales.

a.- Crónica informativa

La información cronológica y pormenorizada de un acontecimiento, sin que en el escrito intervengan las opiniones y juicios del periodista, es una crónica informativa.

Los mismos hechos que son materia de información noticiosa pueden serlo en una crónica informativa cuando tales hechos tienen una señalada relevancia periodística.

En determinados casos un diario suele ofrecer en la edición del mismo día dos clases de escritos sobre un acontecimiento importante: la noticia del hecho y la crónica del mismo. La primera satisface a los lectores que sólo desean enterarse de lo sobresaliente en cuanto al qué sucedió; la segunda a los lectores que además quieren conocer cómo sucedió, paso a paso, en sus principales detalles.

Ocurre también que las crónicas informativas aparecen en publicaciones semanarias, una vez que los diarios han dado la noticia del acontecimiento. La crónica informativa amplia, desmenuza el hecho noticioso.

Semejanzas ente la noticia y la crónica informativa:

1. Noticia y crónica informativa abordan hechos reales de actualidad.

2. Ambas se redactan en estilo objetivo. No caben en éstas los juicios del reportero, aunque en ciertos casos la crónica informativa acepta algunas expresiones valorativas para matizar, realzar o darle viveza al relato.

3. Las dos tienen por objeto informar.

Diferencias:

1. La noticia se escribe para un receptor presuroso, que no puede dedicar todo su tiempo disponible a un solo asunto. Por ello, el periodista no puede detenerse en detalles secundarios ni en descripciones minuciosas. La crónica informativa, en cambio, está dirigida a un lector vivamente interesado en el asunto y dispuesto a dedicar a la lectura del escrito el tiempo necesario. Desea sentirse trasladado al lugar; le importan los detalles secundarios y gusta de las descripciones minuciosas.

2. De lo anterior se desprende que, normalmente, la crónica informativa es más extensa que la noticia.

3. En la entrada de la noticia se recoge lo más sobresaliente del hecho, de tal modo que con sólo leer el primero y cuando mucho el segundo párrafo el lector queda suficientemente enterado. En la crónica informativa, por el contrario, se comienza cronológicamente, con lo que ocurrió primero, aunque ello no sea lo más importante ni lo más significativo.

4. En una noticia puede hacerse uso de diferentes formas de desarrollo. En la crónica informativa el desarrollo siempre es cronológico; al redactar se sigue el mismo orden del acontecimiento.

Son materia de crónica informativa la mayoría de los actos públicos previstos, que obedecen a un programa elaborado de antemano: conferencias, asambleas, sesiones de trabajo, competencias deportivas, mítines políticos, viajes de un personaje, desfiles, manifestaciones, ceremonias, etcétera. Sin embargo, cualquier otro hecho sobresaliente no previsto puede ser objeto de una crónica periodística: un incendio, un acto represivo, una matanza, un accidente aéreo, etcétera.

Analícense las siguientes versiones fragmentarias de un mismo acontecimiento:

a) Información noticiosa:

La Cámara de Diputados decidió ayer retirar el fuero constitucional del senador Fulano de Tal, acusado por la Procuraduría General de la República de haber defraudado a Petróleos Mexicanos por un monto superior a 30 millones de dólares.

El presidente en turno de la Cámara, Mengano, leyó al pleno de diputados el informe de la Sección Instructora que conoció el caso y la votación, por unanimidad, fue condenatoria para el ahora ex senador.

La resolución de los legisladores dice: Etcétera.

b) Crónica informativa:

Una hora antes de que el hoy ex senador Fulano de Tal fuera desaforado por la Cámara de Diputados, el presidente en turno de ese cuerpo legislativo, Mengano, comentó con los periodistas: A ver cómo sale todo esto.

La inquietud del diputado Mengano no era para menos: ante la gran afluencia de gente que se agolpó para entrar en el recinto, debido a la expectación que este caso ha suscitado, se temía que ocurriera algún grave incidente.

Aunque Mengano no hizo alusión directa, su preocupación parecía acentuarse con la llegada de seis camiones de policías antimotines que se apostaron frente al palacio legislativo desde las primeras horas de la mañana.

Para el tres veces diputado Perengano, que se arrellanó en su lugar unos minutos antes de que empezara la sesión, “esto va a terminar como el rosario de Amozoc”. Había tenido que entrar a empellones y por poco recibe un macanazo de algún granadero que lo confundió con Sutano, célebre opositor del gobierno y crítico tenaz del senador desaforado.

Elementos para el reporteo de una crónica informativa.- Tomando en cuenta que las crónicas informativas se realizan sobre acontecimientos casi siempre previsibles, es posible establecer el siguiente cuadro de elementos que el cronista debe considerar durante el reporteo:

1. Antecedentes del acontecimiento: Conocer las causas que origina un congreso, saber los motivos de una manifestación, los objetivos de un mitin; estar al tanto de la hora y las circunstancias en que llegaron los protagonistas, qué dijeron; informarse de acontecimientos similares anteriores, etcétera.

2. Localización: Registrar adecuadamente el lugar en que ha de celebrarse el suceso: cupo de la sala o plaza donde se efectúa; mobiliarios, características de la tribuna, forma y dimensiones del escenario; utilería y decorado: cortinas, escudos, emblemas, carteles, pancartas, aparatos de sonido.

3. Registro del tiempo: Es preciso que el reportero constate, con la mayor fidelidad, la hora precisa en que van desarrollándose cada uno de los elementos de interés.

4. Participantes: Miembros que componen el presidium, nombre de cada quien, cargos, formas de vestir, su actitud durante el acto y manera de participar. Además de lo anterior, conviene registrar en relación con su participación directa, la figura de los oradores, su mímica, sus reacciones, su dicción, su estado de ánimo.

5. Auditorio: Calidas y cantidad de quienes van a presenciar el acto, actitudes; si llevan o no carteles, banderas; si han ido voluntariamente o involuntariamente; sus reacciones: aplausos, abucheos, bostezos, risas, gritos, porras. Sus comentarios: antes y después del acto, el reportero debe conocer la opinión del público. En ciertos casos puede ser conveniente que el cronista realice breves entrevistas para palpar mejor el sentir del público.

6. Texto: Cuando se trata de conferencias leídas o del estudio de ponencias, el reportero deberá conseguir las copias de los textos. En todos los casos, además, necesita ir relacionando los diferentes párrafos con las respectivas situaciones en que se pronunciaron.

Sobre el tema abordado por los oradores, el cronista debe hacer un análisis periodístico con respecto a:

a) Visión panorámica de la conferencia o discurso. Qué trató, qué trascendencia tuvo lo que dijo, qué conclusiones pueden sacarse.

b) Visión parcial. Registro de frases rotundas y vigorosas; frases gráficas, pintorescas; imágenes y metáforas propuestas; frases sintéticas que representen un resumen de lo dicho; cifras y nombres.

Se comprende que todos estos elementos deben tomarse en cuenta para la recopilación de datos; pero no se olvide que la crónica informativa exige una precisión mayor y una exposición particularmente detallada y cronológica. Desde luego, en la mayoría de los casos esa información será posteriormente valorada y sólo lo significativo quedará en el texto que se redacte.

c. Crónica opinativa:

La crónica opinativa es el relato de un suceso presenciado o reconstruido por el reportero. Los elementos “objetivo” y “subjetivo” encuentran en este tipo de crónicas su equilibrio. Se informa y se comenta, simultáneamente, el asunto que se aborda.

De lo anterior se deduce que el cronista no puede ser un reportero común, sino uno muy avezado en los acontecimientos que narra. Cualquiera de los hechos mencionados en la crónica informativa como temas de interés periodístico puede ser abordado en la crónica opinativa.

Principales características:

a) Contiene una mayor carga opinativa; no se propone únicamente informar, sino informar y opinar a la vez.

b) Aborda acontecimientos previstos o reconstruye los que al mismo tiempo está dando a conocer, aunque sean imprevistos.

c) Como la informativa, la crónica opinativa tiene el propósito de dar a conocer, de informar. El público necesita saber, ante todo, qué ocurrió y cómo. Además de la información (que se obtendría de una crónica informativa) los lectores quieren saber la opinión del cronista. Con el tiempo los lectores llegan a familiarizarse con determinados
cronistas y, en consecuencia, con determinadas publicaciones.

d) La información que involucra la crónica opinativa es una de las diferencias que tiene con el artículo. El artículo enjuicia o comenta un hecho dado a conocer por medio de la noticia. La crónica opinativa narra e interpreta los sucesos.

e) Excepcionalmente, cuando el cronista escribe por ejemplo para un semanario, puede suponerse que los lectores ya conocen el acontecimiento a través de periódicos o noticiarios. Este hecho, sin embargo, no elimina el elemento informativo; puede disminuir su dosis, pero la información está presente en toda la crónica.

f) Los eventos deportivos y taurinos son acontecimientos característicos en los que se ejercita la crónica opinativa, pero ésta se ocupa también de temas políticos y sociales.

g) A diferencia de la crónica informativa, que se ciñe a la narración cronológica, la opinativa puede variar el orden en que se desarrollan los sucesos, si el cronista considera que con esto logra una mejor exposición de lo acontecido. No obstante, las alteraciones al orden cronológico deben considerarse “licencias” excepcionales.

h) El cronista opinativo es libre de desarrollar un estilo literario propio; puede permitirse giros sintácticos, metáforas o cualquier otro recurso lírico, siempre y cuando los hechos que se narran se presten para ello.

Ejemplo de una crónica opinativa referida a la recepción al presidente Luis Echeverría en 1975. Fragmento. Nota de la edición.

Por Vicente Leñero

Desde muy temprano los de azul empezaron a cerrar las calles, a ademanear como siempre, bien escandalosos que son, a decir “por aquí no hay paso”.... y ya a eso de las nueve de la mañana el tránsito de la ciudad -sobre todo en la zona oriente- estaba convertido en lo que se dice una verdadera porquería. Pero en fin, ni modo. Había que despejar las vías de acceso al aeropuerto, al Zócalo. Había que abrir brecha para todos lados para recibir dignamente, tumultuosamente, al señor Presidente.

Llegaba de viaje. Cuarenta y cuatro días nosotros aquí, solitos, sin él. Y él llegaba con el saludo de “los amigos que hemos ganado”: según rezaban los letreros instalados días atrás: arriba, en las azoteas, muy cerca de los letreros comerciales, transnacionales: beba, compre, vista, tome, sea, luzca... Y ahora “los amigos que hemos ganado”: chistosos muñequitos, lindos de verdad, levantando sus brazos tercermundistas como quien saluda o se despide del señor Presidente que ya viene volando de regreso a su país de precandidatos tranquilos –“todos tranquilos, señor Presidente- , de pueblo con muchos problemas –“pero pues sí, ni modo, qué se le va a hacer”-, de líderes y políticos burócratas bien trajinadores que anduvieron para organizar esta enorme bienvenida que hará historia en lo a bienvenidas se refiere.

d. Crónica interpretativa:

La crónica interpretativa es, fundamentalmente, un relato subjetivo, más que informativo.
En esta variante, el cronista toma la realidad como punto de referencia para interpretar los fenómenos sociales. Muchos de sus juicios podrían aplicarse no únicamente al hecho en que se apoya, sino a todos los sucesos de carácter similar al abordado. Como en la opinativa, cualquiera de los acontecimientos enunciados en la crónica informativa pueden ser abordados en la interpretativa.

Principales características:

1. Más que informar y opinar, la crónica interpretativa enjuicia hechos que, simultáneamente, van siendo descritos en sus partes esenciales.

2. Aborda acontecimientos previstos, pero encuentra su mejor elemento en los imprevistos.

3. La crónica interpretativa no tiene el propósito de informar sino de orientar al público, mediante la interpretación y el enjuiciamiento de la realidad.

4. Como la opinativa, la crónica interpretativa permite al autor de desarrollar un estilo literario propio.

Ejemplo: fragmento de una crónica interpretativa el día en que ocurrió un terremoto en la ciudad de México. Nota de la edición.
Por Carlos Monsiváis

Día 19. Hora 7.19. El miedo. La realidad cotidiana en oscilaciones, ruidos categóricos o minúsculos, estallido de cristales, desplome de objetos o de revestimientos, gritos, llantos, el intenso crujido que anuncia la siguiente impredecible metamorfosis de la habitación, del departamento, de la casa, del edificio....El miedo, la fascinación inevitable del abismo contenida y nulificada por la preocupación de la familia, por el vigor del instinto de sobrevivencia. Los segundos premiosos, plenos de una energía que azora, corroe, intimida, se convierte en la debilidad de quien la sufre. “El fin del mundo es el fin de mi vida”. Versos. “No pasa nada, no hay que asustarse.

Guardemos la calma”... Y los consejos no llegan a pronunciarse, el pánico es segunda o primera piel, a ganar la salida, a urdir la fuga de esta cárcel que es mi habitación, a distanciarse de esta trampa mortífera que fue el hogar o la residencia provisional. El crujido se agudiza, en el bamboleo la catástrofe se estabiliza, la gente se viste como puede o se viste sólo con su pánico, el miedo es una mística tan poderosa que resucita o actualiza otras místicas, las aprendidas en la infancia, las que van de la superstición a la convicción, las frases primigenias, las fórmulas de salvamento en la hora postrera.

El 19 de septiembre, en la capital, muchos carecieron de la oportunidad de profundizar su miedo.

• Por su extensión
• Crónica propiamente dicha: Se desarrolla con amplitud, completando el relato.
• Croniquilla: Es breve y sólo aborda el aspecto más saltante. Es la que usa con mayor en los medios de expresión masiva.
• Según el tema
• Biografía o semblanza: Está relacionada con personas. En el primer caso se vuelcan todos los relatos generales de la vida del personaje. En la semblanza sólo se abordará los aspectos que más distinguen de la persona, según sus habilidades, ocupación, conquistas, etc.
• Hechos o situaciones: Está referida al tipo de suceso. Se le suele clasificar como local, política, judicial, regional, policial, deportiva, etc.

Según su finalidad
Informativa: Predomina el objeto de informar.
Orientadora o interpretativa: Explica la sucesión de los hechos.

Clásica: Se vuelca la libre inspiración del autor. Es fundamentalmente explicativa y recreativa.

Inusitada: Aborda a un personaje o hecho no previsto de manera original. Combina la fantasía y la imaginación personal.

Un ejemplo de crónica:

• Cuatro temibles delincuentes que pretendieron desvalijar una céntrica agencia del Banco de la Nación, armados hasta los dientes, se llevaron el chasco de su vida, al ser sorprendidos por el personal de un patrullero, que vestido de civil hacia guardia en el interior de esa entidad.
• Los delincuentes agredieron a dos empleados, cuando abrían la puerta de la agencia, ubicada en la cuadra ocho de La Colmena, en pleno centro de Lima, para irrumpir encañonando con metralletas al resto de empleados que se aprestaba a iniciar sus labores.

• En el instante en que tres de los sujetos ingresaban a la bóveda para extraer la mayor parte del dinero, fueron desarmados, en una ágil maniobra, por cuatro policías que fingían ser empleados del banco, a donde habían acudido para escoltar un depósito.

• El cuarto delincuente que permanecía encañonando en las oficinas externas al personal de empleados, fue también desarmado tras ser distraído por dos de los policías de civil que aparentaban querer entregarle dos grandes bolsas repletas de dinero, mientras se abalanzaba, desde una esquina opuesta, otro policía que se hallaba camuflado entre las demás personas que estaban en el interior.

• La curiosa captura de los cuatro forajidos ocurrió sin dispararse un solo tiro, gracias a la providencial presencia y valerosa intervención de los policías.
FUENTE: Aportes del profesor José García Sosaya de la Universidad Jaime Bausate y Meza

3 comentarios:

Louis Sis dijo...

Chido

Louis Sis dijo...

Excelente información. Podría ser posible que la descargara me ayudaría mucho.

Anónimo dijo...

dsd

 
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